miércoles, 1 de agosto de 2012

Batman, la venganza de la caca.

Batman (NES) desarrollado por Sunsoft, 1989.

El 23 de Junio de 1989 llegó a las salas de U.S.A. una de las películas más taquilleras e innovadoras de la historia: Batman. Todos conocíamos al encapotado, algunos por los comics y otros por la serie que era menos fiel al héroe de lo que es la peli de Mortal Kombat a la historia del juego, pero sea como sea, todos habíamos oído acerca de él. La película era completamente oscura, con un ambiente tenso que te metía de lleno en la historia, los personajes, e incluso, la ciudad de Gotham. Como era costumbre en esa época (y hoy día sigue bastante vigente), la consola más atractiva del momento (Nes) decidió hacer un juego homónimo “basado” en la película. Por qué las comillas, se preguntarán, pues no se desesperen, todas sus preguntas serán respondidas mientras me fumo este pedazo de caca llamado Batman para la Nintendo Entertainment System.



Ahora, seamos claros, el juego era excelente. Proporcionaba muchas sorpresas como el ambiente tenebroso y tenso de la película, la capacidad de rebotar en las paredes para llegar a puntos más altos o secretos de cada escena o hasta tenías la oportunidad de elegir cómo castigar a los malosos, ya sea a puras piñas, volándoles el recto con misiles, disparando en 3 direcciones diferentes con el tiro múltiple o haciendo gala del famoso “Batarang”. También presentaba algunas animaciones basadas en la película entre stage y stage, como la escena en la que el Batimovil dispara una ráfaga contra una cortina de metal y se abre paso como un titan de la carretera.


Ahora, todo muy lindo pero, ¿qué pasa si te digo que este juego es más difícil que hacer un triángulo equilátero, con una tiza, sobre una alfombra, arriba de un tren que pasa por un puente que está estallando en ese momento, mientras sufrís un avanzado ataque de Parkinson?. La dificultad no sólo se debe a los enemigos, hay muchas variables que paso a detallar: El escenario está plagado de cosas que te hacen daño y que vagamente podemos diferenciar del fondo, es decir, no sabes que algo te hace daño hasta que te lo hace. Para sumar un poco de dificultad, por si ya no es suficiente, SIEMPRE que te hagan daño Batman retrocede. Sí, como si tuviese algún tipo de enfermedad o fobia que le hace recular cuando recibe dolor. Imaginen por un minuto que están cruzando la calle y el semáforo está por cortar, entonces se apresuran y golpean su dedo meñique contra el cordón, lo que les hace saltar hacia atrás por el dolor y BAM, acabás de ser arrollado por un camión recolector de caudales POR IMBÉCIL. Sí, está bien, es Batman, es un juego y todo esto es fantasía. Pero entonces, ¿por qué aplicar los principios de realidad más irritantes o perjudiciales como ser dañado por los disparos y no aplicar la regla básica de que la gente NO SUELE RECULAR CUANDO RECIBE DAÑO? Es casi como si el juego lo hubiese diseñado un tipo rencoroso, dos días antes de suicidarse, pensando que no se quería ir del mundo sin CAGARLE la existencia a todos los niños que, encariñados con la película y el personaje, alquilaban o, los más afortunados, compraban este cartucho. No nos olvidemos que la gran mayoría de usuarios de consolas para ese entonces eran niños de entre 6 y 15 años, por lo que este tipo de juegos representaba un desafío casi imposible.
Ahora analicemos el juego. Las pantallas están divididas por sub stages (como en el Mario bros. 1-1, 1-2, etc.), aunque algunas son sólo un Stage y después el jefe de la misma, que SIEMPRE nos jodía la puta vida. Ahora, tengo que confesar que por más que lo intenté durante HORAS jamás logré superar la pantalla 5-2. Es decir, la 5-1 me costaba tanto como cagar mayonesa, pero la 5-2 era el jefe y llegaba casi siempre con la última vida y con menos de la mitad de la barra de energía, por lo que llegaba sólo para agregarle una victoria más a su vida de crimen.
La primer pantalla debería ser introductoria, donde uno aprende las habilidades del personaje y se acostumbra a los controles. Pero no. Acá te bombardean con enemigos que desean tu muerte tanto como yo deseo la muerte de Stephenie Meyer.


Carritos pequeños que aceleran contra vos cuando te acercás, esbirros iracundos que te embisten al mejor estilo Kamikaze, malosos con propulsores que vuelan y te arrojan mierda y, no nos olvidemos del peor enemigo de Batman, los engranajes. Si bien comienzan a aparecer en la segunda pantalla, estos pequeños malnacidos serán tu pesadilla. No importa dónde vayas, no importa cuánto saltes ni cuán habilidoso seas, ellos siempre estarán ahí, estáticos y camuflados con el escenario para hacer de este juego un verdadero cáncer.
El primer jefe es un tipo que vuela y que te arroja caca mientras te embiste, sí, tal cual a la película. Lo bueno es que tiene un patrón bastante simple de descifrar, así que no representará mayor problema.


La segunda pantalla ya comienza a presentar desafíos MUY molestos. En primera instancia tendrás unos pozos llenos de un líquido verde que es venenoso, por lo que nos hace daño al tocarlo. También te encontrarás con techos y suelos electrificados, una vez más, muy fiel a la película.  Para pasar estas partes, deberás hacer gala de tus habilidades Batmánicas y rebotar en las paredes como un infeliz.


De la tercer pantalla sólo tengo esto para decir: “Odio a estos tipos”


Saltan por todos lados sin ningún patrón, toman mil golpes hasta que mueren y NO PARAN DE APARECER. Cuando creés que ya le enganchaste el ritmo, no, nada, cagate, no enganchaste una mierda, soy un gigante saltarín que voy a cagarme en todos los principios de programación y tendré un millón de variables incalculables sólo para cagarte la puta vida. Voy a saltar y saltar hasta verte muerto, y estoy tan comprometido con esa tarea que soportaré muchísimo daño con tal de llevarla a cabo, soy el PUTO gigante saltarín y mi palabra es ley.
Además, esta pantalla es prácticamente imposible. Si tenés suerte y podés sobrevivir  a tanques de guerra, hombres saltarines, disparos desde fuera de la pantalla que nunca te esperas porque no sabes de dónde vienen, y al hermano malvado de los engranajes, los ventiladores, pues sinceramente eres digno de devoción. Esta pantalla hará lo imposible para que agarres el Joystick y lo bañes en ácido, pondrá a prueba tu paciencia, la llevará al límite y te hará desear nunca haber nacido.
La cuarta pantalla es un sueño, un sueño creado por el mismísimo Freddie Krueger. Es una pesadilla, es una injusticia, es más indignante que la fortuna de Ricardo Fort. ES UNA MIERDA. ¿Por qué?, bueno, espero que esta imagen aclare esas dudas:


Finalmente, llegamos a la quinta pantalla. No es la última del juego pero sí es la última para mí. He intentado incansablemente pero no hubo caso. No paro de perder, muero más veces de las que merezco. He llegado a pensar que en mi vida me porté muy mal con mucha gente y este es mi castigo kármico. Vuelven a aparecer los engranajes, pero esta vez POR TODOS LADOS. Y además son enormes y casi imposibles de evitar.


Así que no tuve más alternativas que darme por vencido y vivir con el peso en mi alma de gamer de no haber podido completar un juego. Pero lo intenté, Dios, el Diablo, Jeováh, William Shatner saben que lo intenté, pero me ganó. Así que abandono mi control con pesadez, voy a ciudad Gótica y termino con lo que empecé.




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